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Guía

Cómo imprimir un QR para las mesas sin que falle

Un QR mal hecho no falla en la pantalla donde lo diseñaste: falla en la mesa, con un cliente con hambre, media luz y una mancha de aceite. Y para entonces ya imprimiste cuarenta.

1. Corrección de errores: Q, no L

Todo QR trae información repetida para poder leerse aunque una parte esté dañada. Hay cuatro niveles: L recupera cerca del 7 % del código, M el 15 %, Q el 25 % y H el 30 %.

La mayoría de los generadores gratis usan L por defecto, porque el dibujo sale más simple. En una mesa de un local de comida eso es poco: el QR se mancha, se raya y se despega de una esquina. Con Q se puede perder un cuarto del código y sigue leyéndose. El costo es un dibujo más denso, no un QR más grande.

2. El margen blanco no se recorta

Alrededor del código tiene que quedar un borde blanco de al menos cuatro módulos (cada módulo es uno de los cuadraditos). Se llama zona de silencio, y no es estética: es lo que le permite al teléfono saber dónde empieza y dónde termina el código.

Es el error más común. Alguien recorta el margen para que el QR "quepa mejor" en el diseño, o lo pega pegado a un borde de color, y el código deja de leerse en la mitad de los teléfonos.

3. Oscuro sobre claro, y con contraste

El código va oscuro sobre fondo blanco o muy claro. Un QR claro sobre fondo oscuro, o en dos colores parecidos, puede verse muy bien en el diseño y fallar en lectores más antiguos. Si quieres que combine con tu marca, pon el color alrededor, no adentro del código.

4. Tamaño: no menos de 3 cm

Una regla práctica es que el QR se lee bien desde unas diez veces su ancho. En una mesa, donde el teléfono está a 20 o 30 cm, 3 cm de lado es el mínimo. Si va en un atril o en la pared, que sea más grande.

5. Pídelo en SVG, no en PNG

Un SVG es vectorial: el mismo archivo sirve para un adhesivo de 4 cm y para un cartel de media hoja, y los bordes de cada módulo salen nítidos. Un PNG bajado de una web se pixela al ampliarlo, y los bordes borrosos son justo lo que hace dudar al lector.

Al imprimir, hazlo al 100 %, nunca con "ajustar a la página": cambia el tamaño que mediste.

6. Un QR por mesa

Si el QR abre una carta que toma pedidos, conviene que cada mesa tenga el suyo, con el número de mesa dentro del enlace. Así el pedido llega a la cocina sabiendo de dónde vino, y el cliente no tiene que escribir nada. Con Garzón Digital cada QR lleva su mesa y se generan todos de una vez.

7. Material y lugar

  • Laminado mate mejor que brillante: el brillo refleja las luces del techo y tapa parte del código.
  • Donde el cliente lo vea sentado, sin tener que levantar ni mover nada.
  • Lejos de donde se apoyan los platos y los vasos, que es donde más se mancha.

8. Antes de imprimir cuarenta, prueba uno

Imprime uno, pégalo en una mesa y escanéalo con teléfonos distintos —un iPhone y un Android, uno nuevo y uno viejo—, con la luz que tiene tu local de noche. Si alguno duda, el problema casi siempre es el margen, el contraste o el tamaño.

9. El enlace tiene que durar más que el adhesivo

Un QR impreso no se actualiza solo. Si el enlace deja de funcionar —porque cambiaste de proveedor, porque se venció un dominio o porque el generador gratis empezó a cobrar por redirigir— se caen todos los QR de todas las mesas a la vez. Antes de imprimir, asegúrate de que la dirección del QR sea una que vas a mantener.

Si estás evaluando una carta QR que toma pedidos, la prueba de Garzón Digital trae un QR de regalo hecho con todo lo de esta guía.